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Las afortunadas Islas Canarias desde una peculiar mirada hacia sus lugares más emblemáticos, su gastronomía, su historia, sus gentes y sus costumbres

martes, 25 de mayo de 2010

Siam Park, el mayor parque acuático de Tenerife

Ayer nos pusimos el traje de guiris y nos fuimos al Siam Park, un gigantesco parque acuático situado al sur de Tenerife, en la zona más turística.

El sitio es muy recomendable, ya que cuenta con atracciones que no existen en los parques acuáticos madrileños, la decoración es acojonante y, al tratarse de un lunes, no había demasiada gente, por lo que podías tirarte varias veces por cada tobogán sin esperar colas excesivamente largas.

El Dragón

Todas las atracciones están bastante bien, aunque obviamente, las hay mejores y también peores. Las que más nos gustaron fueron los Rápidos, el Volcán y el Dragón, este último especialmente acojonante, con una espectacular caída libre hacia una especie de embudo en el que la balsa sube tan arriba que parece que vayas a volcar.

Piscina con olas

Otra de las cosas que más nos impresionó fue la piscina con olas, nada que ver con las que habíamos visto hasta ahora. Más que piscina con olas, debería llamarse piscina con tsunamis, porque las olas son de 1,80 metros de altura y vienen a toda leche… realmente espectacular. Al parecer, los surferos alquilan esta piscina por horas, para disfrutar de olas de hasta 3 metros de altura.

Por último, conviene destacar el lago con focas que hay a la entrada, y la piscina con tiburones, rayas y otros interesantes peces que se puede contemplar durante la atracción más cutre, el Río, un lentísimo recorrido a bordo de un neumático en el que das la vuelta a todo el complejo.

El Río

En el capítulo negativo también hay varias cosas. Por un lado, el precio, 30 euros, siendo vergonzoso el descuento para los residentes: sólo 3 euros. Además, si dejas el coche en el parking tienes que pagar 3 euros, con lo que el descuento desaparece.

También es decepcionante la atracción más vistosa, The Tower of the Power, un tobogán altísimo. Al ser muy empinado, se convierte en un tobogán que se baja en sólo 15 segundos, pero que carece de emoción, ya que no cuenta con esos desniveles que hacen que vueles por momentos, como pasa en los toboganes de este estilo que hay en los parques acuáticos madrileños.

The Tower of the Power

En definitiva, un sitio recomendable para quien vaya a pasar varios días en la isla y disfrute como un niño pequeño en este tipo de complejos, como es mi caso.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Los godos también bailan en Tegueste

El que avisa no es traidor...
Aquí va una panorámica general con todo aquél que bailó en Tegueste a mi alrededor, con primer plano incluido para Auro, que más que bailar no dejaba de darle al JB.


video

martes, 11 de mayo de 2010

Los magos bailan en Tegueste

Bueno, pues aquí dos aborígenes chicharreros (Vane y Emiliano) nos demuestran cómo bailan dos auténticos magos la 'Marejada, marejada':

video

(Perdón por la mala calidad de la imagen, es lo que tienen las grabaciones vía teléfono móvil)

miércoles, 5 de mayo de 2010

Baile de Magos de Tegueste 2010

En mi vida he vestido un traje de chulapo, y probablemente jamás me lo ponga. Sin embargo, la inmersión en la cultura canaria me llevó el pasado fin de semana a sustituir los vaqueros y la camiseta del Atleti por el traje regional de La Orotava.

Traje típico de La Orotava (Foto: Temporizador)

Pantalones piratas, polainas, fajín, camisa y un chaleco bordado a mano. La verdad es que el traje era bonito y, modestia aparte, me sentaba como un guante. Además, me salió gratis –cortesía de un compañero de trabajo de Auro-, y menos mal, porque mi precipitación me había llevado a gastarme 60 euros en el chaleco (por fortuna, pude descambiarlo), que pensaba acompañar con unos pantalones negros cutres y un polo blanco de mi padre. Obviamente, el ridículo hubiera sido mayúsculo.

Por su parte, Auro se vio obligada a enfundarse un complejo traje –cortesía de otra de sus compañeras- formado por camisa, chaleco, delantal, falda interior, enaguas, sombrero y falda exterior –en la que no le resultó fácil meterse ya que, al parecer, la última vez que se lo puso, su dueña pesaba 20 kilos menos-.

Baile en la plaza (Foto: Nami)

Este tipo de fiestas le recuerdan a uno lo poco que hace falta para pasárselo bien. Basta con ponerse una de estas pintorescas indumentarias y aprovisionarse de un montón de comida y de bebida. El ayuntamiento del pueblo en cuestión –en este caso, Tegueste- pone el resto: mesas en la plaza para que cada grupo de Magos se ponga hasta arriba y música hasta altas horas.

Baile en la plaza (Foto: Nami)

Hablando de la música, en Tegueste tocaron un poco de todo. Auro esperaba música tradicional canaria, pero allí lo que más sonaba era una canción cuyo estribillo repetía “Marejada, marejada”, que conseguía elevar a los allí presentes al estado de euforia más absoluto. Que se lo pregunten a Emiliano, que casi marea a Auro a base de darle vueltas…

Curiosamente, Santa Cruz celebró dos días después su Baile de Magos y en ese caso no hubo “Marejadas” ni nada que se le pareciese, sino música típicamente canaria, lo que vuelve a poner de manifiesto que en la capital hay menos gente joven que en cualquier otro lugar de la Isla.

Romería de Tegueste (Foto: Nami)

Está claro que a este tipo de fiestas hay que acudir vestido con uno de estos trajes regionales, algo más evidente en el baile de Santa Cruz, en el que se especificaba que sólo se podría entrar al recinto convenientemente ataviado. Por cierto, existen infinidad de trajes de este tipo –supongo que tantos como pueblos hay en la Isla-, todos muy curiosos y vistosos.

Romería de Tegueste (Foto: Nami)

A ver si para otro año podemos visitar la Romería, a la que esta vez no pudimos ir por motivos de agenda –la boda del Rober-, ya que al parecer es el acontecimiento más tradicional de Tenerife y el que aglutina a un mayor número de personas. Algo así como la Feria de Abril, pero en versión tinerfeña.

Romería de Tegueste (Foto: Nami)