Búsqueda personalizada

Entradilla

Las afortunadas Islas Canarias desde una peculiar mirada hacia sus lugares más emblemáticos, su gastronomía, su historia, sus gentes y sus costumbres

jueves, 19 de agosto de 2010

Caminata a Candelaria, 14 de agosto de 2010

Peregrinos hacia Candelaria (Foto: Auro)
Geneto, La Laguna (Foto: Auro)
El 15 de agosto se celebra cada año la fiesta en honor a la patrona de Canarias y un día antes miles de peregrinos llegan en masa hasta Candelaria procedentes de todos los puntos de la isla de Tenerife. El pasado sábado, 14 de agosto, decidimos sumarnos a esta antigua tradición y recorrer junto a Vane, Emiliano y un grupo de amigos y parientes suyos los cerca de 30 kilómetros que separan La Laguna de Candelaria.

Puestecito de bebidas (Foto: Auro)
Comenzamos nuestro periplo en el Camino de San Miguel de Geneto, muy cerca de Padre Anchieta, la penúltima parada del tranvía que une Santa Cruz con La Laguna. Tras cruzar los barrios de Geneto y Sobradillo, el recorrido continúa por la antigua carretera del sur, que atraviesa San Isidro, El Chorrillo, Barranco Hondo y Las Caletillas, siendo ésta la parte más bonita y amena de la caminata.

Debido al elevado número de personas que marchan hacia Candelaria, la Policía corta la carretera y decenas de puestecillos proliferan por los arcenes vendiendo refrescos, bocadillos y en general todo tipo de víveres. Nosotros paramos en Geneto y posteriormente en dos concurridos bares de Barranco Hondo y Las Caletillas, donde llenamos de Arehucas nuestros vacíos depósitos de combustible.

Fuegos artificiales (Foto: Auro)
El camino es bastante cómodo, con un descenso continuado que sólo se interrumpe poco antes de llegar a Barranco Hondo. No obstante, la parte más dura es la última, desde Las Caletillas hasta Candelaria, una recta que se hace interminable tras la acumulación de kilómetros en las piernas.

Bañito en la playa (Foto: Auro)
Una vez en la Villa Mariana, el ambiente es espectacular, con miles de personas abarrotando las calles, muchos peregrinos refrescándose en las playas y magníficos espectáculos pirotécnicos. El momento culminante se produce cuando el peregrino se topa con la virgen, que es sacada en procesión por las calles de la localidad. Nosotros tuvimos la suerte de encontrárnosla en la primera de las playas de Candelaria, por lo que no fue necesario caminar hasta la Catedral.

Candelaria, abarrotada (Foto: Auro)
Durante la procesión, la virgen es sostenida por tipos ataviados con pieles de cabra y cordero, es decir, con los tradicionales ropajes guanches. Y es que, según cuenta la tradición, los aborígenes de la isla ya fueron los primeros en adorar a Candelaria, mucho antes de la llegada de los cristianos.

Como colofón, la mayoría de peregrinos y vecinos de Candelaria decide continuar la fiesta en las animadas calles de la localidad, pero nosotros optamos por visitar el particular guachinche regentado por la madre de Vane, cuyo menú consistió en papas arrugadas, carne de conejo, buen vino y un sinfin de exquisitos platos. La gente suele realizar la caminata tras haber hecho alguna promesa, así que yo prometo volver el año que viene si me toca la Lotería, apruebo unas oposiciones o el Atleti gana la Liga.

La Virgen sostenida por los guanches (Foto: Auro)

5 comentarios:

  1. MUY BUENO EL FINAL DE LO QUE PUSISTE EN EL BLOG JAJAJAJA

    ResponderEliminar
  2. Pues vamos a ver si es verdad, el próximo año les esperamos nuevamente con los brazos abiertos.
    Si al final sólo les ha hecho falta nacer en Canarias. Aurora y tú son un ejemplo de cómo los peninsulares pueden comprender, vivir y disfrutar de nuestras tradiciones.

    Un abrazo; VANE =P

    ResponderEliminar
  3. Y a veces el Redoxon, je je

    Un placer compartir camino con ustedes.
    Por lo que me toca, espero que apruebes las oposiciones o te saques la lotería y así puedas venir con nosotros el próximo año. En cuanto a la liga mis colores son otros.

    Un saludo Noe (hermana Vane)

    ResponderEliminar
  4. Jeje, hola Noe. Es verdad, se me olvidó hablar del Redoxon, la verdad es que fue mano de santo, ni una agujeta al día siguiente!

    Ojalá y volvamos a vernos camino de Candelaria, será buena señal, jeje!

    Saludos

    ResponderEliminar